Luleå (pronunciado Luleo) es una de las ciudades más fascinantes del norte de Suecia. Capital de la Laponia sueca, situada en la provincia de Norrbotten y justo por debajo del círculo polar ártico, disfruta de un privilegio que sus vecinas más septentrionales no tienen: el sol nunca desaparece del todo en invierno. Solo asoma unas pocas horas, sí, pero tiñe el paisaje de colores imposibles: naranjas, rosas, violetas y azules que parecen pintados a mano.
Si hay algo que define el invierno en Luleå es que todo el mar que rodea la ciudad se congela por completo. La enorme cantidad de agua dulce que llega desde los ríos hace que el hielo sea especialmente grueso y estable. Cada año, cuando alcanza el espesor adecuado, se trazan sobre él unos 11 kilómetros de caminos de hielo, los famosos ice tracks, que rodean la ciudad desde el muelle norte hasta el sur, con algún desvío hacia pequeñas islas. Se suelen abrir alrededor de Navidad —a veces antes, a veces después— dependiendo del grosor del hielo. A finales de diciembre puede rondar los 10–15 cm, pero es en marzo cuando alcanza su máximo esplendor: hasta 40 cm, suficiente para soportar camiones y tractores de mantenimiento. Y más adentro, en el río, incluso se puede conducir un coche por los 35 kilómetros de carreteras heladas que conectan las islas del archipiélago.
Llegué a Luleå un 25 de diciembre, haciendo escala en Estocolmo. Hacía apenas dos días que habían abierto los ice tracks, a pesar de una temperatura inusualmente cálida de +2 °C. Desde el aeropuerto, los autobuses urbanos 4 y 104 te dejan en el centro en unos 15 minutos por 33 coronas (unos 3 €), y se puede pagar con tarjeta. Luleå es una ciudad pequeña —unos 75.000 habitantes— y muy concentrada. Su calle principal, Storgatan, reúne la mayoría de tiendas y, como curiosidad, alberga el primer centro comercial cubierto del mundo, Shopping, inaugurado en 1955. Me alojé en el Clarion Sense, junto a la espectacular Biblioteca y Casa de Cultura. El hotel tiene spa, gimnasio y una sauna con vistas en la penúltima planta: un lujo después de un día helado. Luleå también es una ciudad universitaria importante, con una potente universidad técnica y muchos estudiantes Erasmus. Desde el puerto impresionan los enormes rompehielos que mantienen abiertas las rutas marítimas para el transporte de hierro procedente de Kiruna y Gällivare.
En esas fechas, el sol salía a las 9:55 y se ponía a las 13:07. Poco más de tres horas sobre el horizonte, pero con una luz que parece de otro planeta. Cuando me fui, el 6 de enero, el día ya había ganado casi una hora.
LAS CARRETERAS DE HIELO DE LULEÅ
Los ice tracks son el gran atractivo del invierno, tanto para visitantes, a los que nos parece algo sorprendente, como para los locales, para los que constituye una de las principales actividades de ocio familiar los fines de semana y festivos. Son 10–15 km de caminos acondicionados para caminar, patinar, esquiar, correr, pasear al perro o incluso usar trineos gratuitos. Uno de los desvíos más bonitos es hacia la isla de Gråsjälören, protagonista de los amaneceres y atardeceres de diciembre. Allí, si la bandera está izada, el pequeño café del Lions Club está abierto y sirven unos waffles deliciosos.
El recorrido completo pasa bajo el imponente Bergnäs Bridge. Cuando no ha nevado, el hielo se vuelve transparente y oscuro, casi negro, lo que puede impresionar, pero es totalmente seguro mientras no te alejes del camino oficial. La nieve, eso sí, mejora el agarre para caminar. Yo tuve que ponerme crampones en algunos tramos.
En la orilla de la bahía, las últimas olas del mar quedaron congeladas formando esculturas naturales. Entre los huecos vi asomar lo que parecía una marta o un visón. Río arriba también hay nutrias y castores.
La Nochevieja se celebra en el muelle sur. No está permitido bajar al hielo porque desde allí lanzan los fuegos artificiales, pero ver todo el mar helado iluminado es inolvidable, incluso con los –23 °C que hacía.
¿Cuándo están habilitados los caminos de hielo? Depende el tiempo y de cuando consiga un espesor suficiente, normalmente se abren alrededor de navidad y se cierran sobre marzo o abril.
¿Cuántos kms están habilitados? Entre 10 y 15 kms.
¿Hay algún refugio o zona de descanso? Sí, se instalan unos guardavientos, con bancos y donde se puede hacer fuego para calentarse.
¿Se puede patinar? Sí, se puede caminar, correr, patinar, esquiar, pasear al perro, incluso coger un trineo gratuito. También se puede pescar haciendo agujeros en el hielo. En febrero se lleva a cabo el Sea Ice Marathon, capaz de aguantar mucha gente encima. Y, en algunas zonas, no en estos caminos de la ciudad, se puede hasta conducir en coche!!
¿Es peligroso? No, el hielo está constantemente monitorizado y controlado, así como mantenido con regularidad.
Luleå Södra Isbanan (el lado sur)












Luleå Nörra Isbanan (el lado norte)











EXCURSIÓN: ROMPEHIELOS DE PITEÅ
Una de las actividades más sorprendentes que puedes hacer en este mar helado, es navegar en un rompehielos. No es en uno de los enormes buques de la marina sueca en el puerto de Luleå, sino en un pequeño y pintoresco barco rojo, el Arctic Explorer, de tamaño pequeño, que zarpa desde la cercana localidad de Piteå. El barco se adentra hacia el lago de Yttre Fjärden con sus motores a toda máquina, y empieza a romper el hielo como si se tratara de mantequilla. Cuando ya llega un momento que apenas puede avanzar más y, después de que el capitán haga las comprobaciones necesarias para poder bajar, comienza la aventura sobre el hielo, que allí en medio es virgen, no pisado por nadie, brilla y tiene un color azul intenso precioso. La excursión se completa con quien quiera probar lo de bañarse y flotar en el agua helada con un traje seco. Yo no lo hice, pero vi como disfrutaban los demás. A mí me impactaba mucho más ver el barco varado en medio de ese mar de hielo, con trozos de hielo rotos de un grosor de unos 30 centímetros.
El sol fue cayendo y los colores del cielo empezaron a transformarse, para regresar a puerto casi ya a noche cerrada. Una experiencia inolvidable! Os recomiendo ver los videos en mi perfil de Instagram.
Excursión realizada con Lulea Travel
VISITA: LA ALDEA-IGLESIA DE GAMMELSTAD
Esta zona de Gammelstad, a las afueras de la ciudad, fue antes una isla, ya que el nivel del mar estaba más elevado de lo que es ahora. Es por eso que fue el primer puerto comercial de Luleå. Esta aldea fue nombrada patrimonio de la humanidad por la Unesco en 1966 y conserva sus más de 400 casitas rojas de madera rodeando la iglesia, estas pequeñas casas servían para que los habitantes de la comarca, que estaban obligados por ley a asistir a misa cada domingo, pudieran pernoctar y no tener que hacer viaje de ida y de vuelta en el mismo día. Eso les servía también para socializar entre ellos, chismorrear y hasta incluso encontrar pareja. Aunque eso sí, las condiciones eran muy básicas en esas cabañas, sin agua corriente, ni facilidades para que no quisieran establecerse, sólo estaban ahí de pasada. Hoy en día se conservan tal cual eran, y los propietarios tienen unas normas muy estrictas en cuanto a su conservación y mantenimiento. Es interesante hacer una visita guiada, y se puede llegar en el bus urbano número 9, desde Smedjegatan (la parada céntrica de la ciudad por donde pasan prácticamente todos las líneas).
Visita guiada con Visit Gammelstad
RECOMENDACIONES EN LULEÅ
Café Wallstens: comida casera, buen ambiente y precios razonables en el primer piso del centro comercial Hanzens
Café La Vache: buen café en un local pequeño.
Espresso House, no podía faltar esa cadena presente en todos los países nórdicos
Börje Olsson Konditorier: pastelería clásica dentro del centro comercial Smedjan
Cornelius Coffee: dentro de la Biblioteca, el más caro.
Bastard Burgers y varios restaurantes de sushi completan una oferta gastronómica más bien pobre.
Dos supermercados en el centro: ICA y Coop, bastante bien surtidos.
Todo se puede recorrer a pie, la estación de tren y autobuses está a unos 10 minutos del centro, pero las inclemencias del tiempo, el frío, el hielo en la calzada, pueden hacer esos 10 minutos una tortura por lo que recomiendo tirar de taxi para esos desplazamientos.
CÓMO LLEGARA A LULEÅ
Se puede llegar en avión, vía Estocolmo. Pero hay otra opción más interesante para los que os guste viajar en tren, y es desde Estocolmo (o desde el aeropuerto de Arlanda) en el tren nocturno a Narvik, de la compañía ferroviaria SJ. La variante de Luleå forma parte de esta ruta, al llegar a Boden se separan unos vagones que siguen hacia Narvik pasando por Kiruna y Abisko, mientras que otros vagones se desvían hacia Luleå. Son casi 14 horas de trayecto, la mayor parte de noche, pero puede ser una alternativa para conocer Suecia.
Ese tren con origen Estocolmo fue mi mayor pesadilla, ya que mi viaje desde Luleå seguía más hacia el norte en esa misma linea y todos los trenes fueron cancelados por mal tiempo en la zona central de Suecia. Existe otra compañía de renes regional, la Norrtåg, que te puede llevar de Luleå a Kiruna. Pero de eso hablaré más adelante!
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