Consejos para viajar solo y barato

Es mucha la gente que me pregunta cómo hago para encontrar tantos chollos a la hora de viajar, cómo me organizo y qué consejos daría para emprender un viaje en solitario. De tanto explicarlo, al final he decidido recopilar unos tips de toda la experiencia adquirida.

Vaya por delante que cada viajero es un mundo y que cada uno tenemos nuestras manías a la hora de preparar y realizar un viaje. También apuntar que estas recomendaciones son válidas principalmente para ciudades: no es lo mismo una ruta mochilera en Tailandia que una escapada de fin de semana a Berlín o Estocolmo. No soy muy de hacer viajes mochileros, y creo que no lo haría yo sola. Mis prioridades y exigencias (llámale manías) han ido cambiando con la edad, aunque mi hermana suele decirme que ya hago viajes de jubilada… jajaja, puede ser! En una ocasión ya hablé aquí de por qué me siento turista.

Los hay que no se atreven a emprender un viaje así, porque tienen miedo a un idioma desconocido, a tener algún problema que no sepan resolver, a verse en soledad en momentos que suelen ser sociales (comer, tomar algo…), a aburrirse… pero no! Viajar solo es reencontrarte contigo mismo, es hacer lo que de verdad te gusta e ir a donde quieres ir en cada momento. Una vez que lo pruebas ya no lo puedes dejar! Como el presupuesto también puede ser un problema, voy a intentar resumir mis principales recomendaciones a la hora de viajar solo y barato.

A la caza del chollo!

– lo primero que hago, asumiendo que soy flexible en fechas, es buscar el lugar y el momento en que los vuelos sean más baratos. Y para ello Skyscanner es una herramienta genial, pues poniendo sólo el origen, te permite dejar el destino en blanco y te sugiere las fechas más económicas a cada aeropuerto donde hay vuelos. Con este truco me he ido varias veces a Barcelona por 10€ o a Londres por 30€.

– en caso de viajes dentro de España, me sirve para encontrar cuando hay una tarifa barata y elegir la opción que más se ajusta a mis necesidades, aunque sé que ese no será el precio final. Luego ya si me decido, miro y reservo en la web concreta de la aerolínea para obtener el precio con el descuento de residente aplicado.

– si no eres flexible, no importa porque puedes rellenar el destino y/o las fechas y siempre te dará todas las combinaciones posibles. Soy muy fiel a skyscanner, pero algo que tiene bueno kayak es un gráfico que según la tendencia de los precios, te aconseja si esperar o comprar ya.

– si lo miras con tiempo, puedes encontrar precios de risa. Además, con meses por delante puedes espaciar todos los gastos, hoy compro los vuelos, el mes que viene el hotel, etc… y cuando llega el viaje te da la sensación de que no has gastado tanto.

Preparativos del viaje

– tengo mirados y marcados en un mapa (mymaps de Google es muy práctico ya que te permite hacer rutas y polígonos personalizados) sitios que sí o sí quiero visitar, tiendas, cafés, museos, mercados, lugares de interés… Una vez situados todos en el mapa, los agrupo en posibles rutas y descarto los puntos que se quedan colgados y demasiado alejados (a no ser que sea un motivo imprescindible del viaje, claro). Evidentemente, esto no quiere decir que luego siga estos planes a rajatabla, no soy un robot!… pero me ayuda a organizar y optimizar el tiempo. ¿No querrás matarte a hacer el mismo día Notting Hill y la Torre de Londres, verdad? Porque si no te planificas un poco al final acabas hastiado de recorrer grandes distancias y pasar veinte veces por el mismo sitio.

– últimamente me he dado cuenta que estoy planificando mis viajes por temas, por ejemplo, las últimas veces he ido a Londres con la idea de descubrir los característicos mews, o de visitar los mejores miradores. O a la caza de los passatges con encanto de Barcelona. También muchas de las escapadas tienen un componente gastronómico importante, pues me apasiona el buen café y probar comidas diferentes de todo el mundo. Tener un plan así puede ser un estímulo y lo hace divertido.

– soy muy tradicional y me gustan las guías físicas, las de papel de toda la vida. Aunque luego no me la lleve al viaje porque ya me la he estudiado y me he apuntado los sitios de interés en mi mapa virtual.

Transportes

– siempre transporte público. Para una persona es lo más barato sin duda, aunque a veces no sea lo más cómodo, por transbordos, escaleras con la maleta, inclemencias del tiempo, etc.. Seguro que coger taxis, Uber y demás es lo más práctico, pero eso viajando sola te dispara el gasto por las nubes, a no ser que lo compartas con otros usuarios.

– si tienes que llegar al centro en tren o bus desde el aeropuerto, suelo comprar los tickets con anticipación ya que puede haber ofertas especiales, por ejemplo el Stansted Express tiene un Advance Offer.

– para moverse una vez allí, cada ciudad es un mundo, habrá ciudades con bonos diarios, de tres días, de cinco, de 10 viajes… calcula bien lo que crees que vas a usar, asegúrate que te sirve para cualquier medio: metro, buses, tranvías… y así gastarás en consecuencia.

– usa los transportes con lógica, no creas que el metro es siempre lo mejor, ni lo más cercano, ni lo más rápido, ni tampoco lo más directo. Usa los buses y los tranvías; con un poco de sentido común y paciencia, en cualquier parada al azar te puedes aclarar si una línea te va bien o te acerca más o menos a donde quieres ir.

Alojamiento

– aquí ya el tema es más subjetivo, cada uno tendrá unos gustos y un presupuesto. Hay quien diga que el alojamiento es lo de menos porque al final sólo vas a domir… Sí, es correcto pero a mí me gusta dormir bien y disfrutar del ambiente, por eso me esmero mucho en elegir el hotel.

– mi propuesta es intentar buscar alojamiento cerca de donde llegue y salga el transporte del aeropuerto, o a no más de 20 minutos a pie. Ejemplo, en Londres si llegas de Stansted pues cerca de Liverpool Street, en Berlín cerca de Alexander Platz… que además resulta que pueden ser barrios muy animados, con todos los servicios y sobre todo bien comunicados con el resto de la ciudad. ¿Por qué esta decisión? Imagínate que llegas a Londres con algo de retraso, después del vuelo de dos horas y media, más la hora de cola en el control de pasaporte, más la hora de tren, y al llegar a la estación tienes que coger el metro, hacer dos trasbordos y caminar otros quince minutos… Uff… Y sobre todo para el día de partida, con las prisas y demás, es mejor no tener que cruzar toda la ciudad, sino encontrarte ya cerca de donde vas a partir. Una vez me pasó que había huelga de metro y a punto estuve de no llegar a tiempo. Pero repito, aquí cada uno tendrá sus preferencias y a lo mejor incluso quieres estar en un hotel en concreto.

– ni que decir tiene que alojarse solo sale más caro que hacerlo en compañía, ya que muchos hoteles ofrecen el precio de una doble para uso individual al mismo precio que la doble, o una individual más cara de lo que te costaría media doble. Airbnb es otra opción, pero no es algo que me entusiasme, así como tampoco los hostales con habitaciones compartidas o el coachsurfing. Para la búsqueda del mejor hotel, no hay nada mejor que Booking y su búsqueda por mapa, al menos yo voy siempre directa al mapa cuando ya sé en qué barrio quiero quedarme. Lo bueno es que ya indica los precios de cada hotel en el mismo mapa, así que de un simple vistazo ya puedes ir seleccionado opciones. Aunque ojo! a veces hay que entrar en el hotel que te interese porque el precio mostrado es el de 2 adultos o puede haber una oferta más reciente! Suelo leer las críticas de anteriores viajeros, también voy a Tripadvisor para ver las fotos, puede ayudar a darte una idea, aunque no siempre es 100% fiable. Muchas veces me he alarmado por algunas malas reseñas o fotos que luego no he visto en mi viaje.

– si no me decido al momento por un hotel, dependiendo del destino y las fechas corro el riesgo de que los precios suban o me quede sin las mejores opciones, por eso a veces suelo reservar “provisionalmente” algún alojamiento que más o menos me guste y que no tenga gastos de cancelación. Así con uno ya en el bolsillo tengo la tranquilidad de con tiempo encontrar algo mejor. Además con Booking en muchos casos no te cobran nada hasta tu estancia.

-utilizo mucho los comparadores de precios, primero me baso en Booking para hacer esa pequeña selección, ver las fotos, etc… y cuando ya me he decidido por un hotel comparo donde lo puedo comprar más barato, e incluso a veces lo he encontrado con una oferta especial en su web oficial.

Comidas

– si quieres ahorrar algo equilibra los gastos. Hay ciudades muy caras en las que puede resultar prohibitivo desayunar, comer y cenar más de tres días. Compensa un almuerzo ligero, incluso en un mercado street food, con una cena temprana más en condiciones y donde ya te gastes un poco más.

– comprueba si tu hotel ofrece desayuno en el precio, aunque sea para arrancar el día, algunos ofrecen lo básico, un zumo y una pieza de fruta, o tienen máquinas de café gratis. Luego ya a media mañana podrás disfrutar de un mejor café y algo de comer en algún local bonito o de moda.

– compra algo en un supermercado para tener como emergencia en el hotel. Organízate bien y que al final del día no sientas que ya has fundido todo tu presupuesto.

El que diga que no se puede comer bien comiendo barato, no sabe de lo que habla! Ñam!

Viajar nos hace crecer!

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